Su vida

Enrique Grialou (1894-1967), que se convertirá en el padre María-Eugenio del Niño Jesús, tuvo una  gran influencia sobre sus contemporáneos. Vamos a dar la palabra a algunas de estas personas que le conocieron, siendo un testimonio para nosotros sobre la vida de este hombre de Dios:

“Con el padre María Eugenio, me encontraba ante alguien que se tomaba a Dios muy en serio, un alma convertida en zarza ardiente…” P. Vercoustre, o.p.

“Querido padre, te agradezco tu presencia en 1940: un sencillo teniente, silencioso, discreto, sonriente, irradiando pero sin aureola…Gracias por haberte cruzado en mi camino de seminarista y por animarme a entrar en la oración” Un sacerdote

“Yo tenía entre 11 y 13 años y habíamos ido en peregrinación a Notre Dame de Vie, después de rezar en el Santuario, salimos y el padre vino a vernos…su mirada se posó sobre cada uno de nosotros…cuando sus ojos de encontraron con los míos me quedé impresionada por la luz y la fuerza que irradiaban. Pensé: a este hombre hay que seguirle o darle la espalda…descubrí en él una fuerza que no era dureza sino que se unía a una profunda dulzura, una bondad que iba a la par con una gran humildad…” MJ Blanc

“La oración unificaba toda su vida”  P. Valentino ocd

“El padre María Eugenio se daba del todo a todos”. El electricista de Notre Dame de Vie