Asociados y matrimonios

El espíritu de Nuestra Señora de la Vida se vive también por personas que, dentro de su condición, descubren en esta espiritualidad, un camino de santidad que transforma y unifica sus vidas: son los “Asociados” y los “Matrimonios”, que participan en la misma gracia y misión del Instituto.

Estos grupos, deseados por el fundador del Instituto Nuestra Señora de la Vida, son reconocidos por la Iglesia y normalizados por el Derecho Canónico: “Por un vínculo determinado por las Constituciones, un Instituto puede asociar a otros fieles que tienden a la perfección, según el mismo espíritu del Instituto para participar en su misión.”

 

ASOCIADOS

Siguiendo a los santos del Carmelo y al Beato María Eugenio el Niño Jesús, carmelita descalzo y fundador del Instituto Nuestra señora de la Vida, los Asociados -sacerdotes y laicos, solteros o casados- realizan su deseo de poner a Dios en el centro de su vida.

En el transcurso de este camino, reciben el escapulario ayudándoles a vivir de la gracia mariana de Nuestra Señora de la Vida.

Según sus estatutos propios, se comprometen: a una hora diaria de oración, a participar regularmente en encuentros fraternos y de formación, y a vivir quince días al año el ritmo de una “casa de soledad” del Instituto. De este modo, arraigan su vida espiritual siguiendo a Cristo más de cerca, según los consejos evangélicos participando en la gracia y en la misión de Nuestra Señora de la Vida para convertirse en testigos vivos del amor de Dios en el mundo de hoy.

MATRIMONIOS

Algunos matrimonios viven también del espíritu de Nuestra Señora de la Vida. Unen acción y contemplación, en su vida familiar y profesional, manifestando así, que esta síntesis transforma la vida personal de los cónyuges, unifica a la pareja y construye la comunión en el seno de la familia.

El compromiso con una vida de oración les permite fundamentar en Dios las grandes orientaciones de su existencia, bebiendo el amor en su verdadera Fuente y así, poderlo irradiar.

Los matrimonios participan en encuentros de formación, incluyendo tiempos de oración personal y litúrgica, enseñanzas e intercambios fraternos. Estos períodos renuevan sus fuerzas y refuerzan sus lazos con la familia de Nuestra Señora de la Vida.

El compromiso en el grupo de las matrimonios se hace mediante una decisión común por parte de los cónyuges. La primera etapa les permite participar en la gracia mariana de Nuestra Señora de la Vida al recibir el escapulario, la segunda consiste en comprometerse con un tiempo de oración diario, para vivir el ideal, a la vez contemplativo y activo del Instituto.

Y ALGO MÁS…

El Instituto Nuestra Señora de la Vida también acompaña a otros grupos,  como los “Compañeros del Niño Jesús” para los niños y jóvenes y la “Frat” para los estudiantes y jóvenes profesionales. Los miembros que componen estos grupos tienen en común un compromiso diario de oración.

INSTITUTO SECULAR NUESTRA SEÑORA DE LA VIDA

En la gran familia del Carmelo, el Instituto “Nuestra Señora de la Vida” es un Instituto Secular.

El 21 de noviembre de 1973, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y para las Sociedades de Vida Apostólica, reconoce a NUESTRA SEÑORA de la VIDA como un único Instituto constituido por sacerdotes y por hombres y mujeres consagrados.

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CONTACTO

Correo electrónico:

nuestrasenoravida@gmail.com