La Cuaresma nos invita
a poner el misterio de Dios en el centro de nuestra vida
para que nuestra fe recobre su impulso
y el corazón no se disperse
entre las inquietudes y distracciones cotidianas.
Todo camino de conversión comienza
cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra de Dios
y la acogemos con docilidad de espíritu.
Tres palabras clave para vivir este tiempo de Gracia
Escuchar: abrir espacio a la Palabra de Dios
Ayunar: ordenar el corazón y despertar el deseo de Dios
Caminar juntos en Iglesia sinodal
Escuchar, ayunar y caminar juntos
nos preparan para la Pascua
y entretejen la cultura del amor.
Pidamos
la gracia de vivir una Cuaresma
que haga más atento nuestro oído a Dios
y a los más necesitados.
la fuerza de un ayuno
que alcance a la lengua,
para que disminuyan las palabras que hieren
y crezca el espacio para la voz de los demás.




