Cristo ha resucitado.

Su victoria sobre la muerte llena de luz, paz y esperanza nuestro mundo.
La tumba vacía nos anuncia que el amor de Dios es más fuerte que el dolor.
La vida nueva del Resucitado transforma nuestros corazones.
Con María, mujer creyente y fiel,
con la Iglesia, con los pobres y sencillos del Evangelio,
cantamos la victoria de Cristo sobre la muerte.
Abrimos el corazón a la alegría pascual.
Que Cristo resucitado reavive nuestra fe
y llene nuestros corazones de paz.
Desde el CIPE os deseamos una santa y luminosa Pascua.

¡Aleluya!